Acerca de este mensaje:
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Betania
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Tierra Blanca, Veracruz
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Domingo 10 de octubre, 2021
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Escrituras
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300 reproducciones
La Palabra de Dios en la edificación
Nelly Crispín
Lunes 23 de junio, 2025
Cada mujer tiene la capacidad de edificar o derribar su hogar, y la mejor manera de edificar es sobre las bases de la Palabra de Dios.
Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará. Salmos 1:2-3
La palabra “edificar” trae consigo la definición de construir, ya sea una casa, un edificio, un puente, y muchas cosas más. Para poder construir y edificar es necesario tener los suficientes conocimientos en la materia. Así como las compañías de construcción les exigen a sus trabajadores que estén bien preparados, también Dios requiere que estemos preparadas para ejercer nuestro llamado.
Las mujeres enfrentaremos varias etapas en nuestra vida, y tal vez esto pueda ocasionar temor en nosotras, pero debemos ir a la Palabra de Dios para poder contrarrestar esos temores, ya que en las Sagradas Escrituras encontraremos la sabiduría necesaria para poder vivir y edificar en cada etapa de nuestra vida.
La sabiduría es el conocimiento, capacidad y habilidad para poder tomar decisiones adecuadas en el momento oportuno.
En la Biblia encontramos el ejemplo de personas que tuvieron temor, ante los desafíos que tenían que enfrentar, tal es el caso de Salomón. Cuando él asumió el trono después de David su padre, se dio cuenta de la responsabilidad que implicaba que este gran trabajo de dirigir a un pueblo tan grande.
Ahora pues, Jehová Dios mío, tú me has puesto a mí tu siervo por rey en lugar de David mi padre; y yo soy joven, y no sé cómo entrar ni salir. Y tu siervo está en medio de tu pueblo al cual tú escogiste; un pueblo grande, que no se puede contar ni numerar por su multitud. Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande? 1 Reyes 3: 7-9
Las mujeres podemos caer en el error de sentirnos capaces, pero debemos de reconocer nuestras limitaciones, así como lo hizo Salomón, y venir ante Dios y su Palabra para poder pedir ayuda y sabiduría.
La Palabra de Dios es para nuestras vidas:
I. La Palabra de Dios es la Lámpara
Al leer la Palabra obtenemos conocimiento, y este conocimiento es la luz. Un conocimiento que alumbrará las tinieblas de nuestra ignorancia espiritual. El salmista lo expresa de la siguiente manera:
Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino. Salmos 119:105
Es algo maravilloso el poder encontrar sabiduría y luz en las Escrituras, ya que no importa lo intelectual o indocto que sea una persona, el conocimiento que trae la Palabra es tan profunda y a la vez tan sencilla, que todas las personas podemos recibir entendimiento.
La exposición de tus palabras alumbra; Hace entender a los simples. Salmo 119:130
II. La Palabra de Dios es una Brújula
Para el creyente, la Biblia es como una brújula; para el marinero que navega por los mares es una herramienta que le ayuda a orientarse. Nuestra guía es la Palabra de Dios, en ella no hay mentira, es verdad, es recta y digna de confiar.
El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. Mateo 24:35
Existirán ocasiones en los que nos sentiremos perdidas y sin rumbo, pero la Palabra de Dios, como brújula, nos guiará por el camino correcto.
Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte. Proverbios 14:12
Si nos hemos equivocado de camino, volvamos la Palabra de Dios.
III. La Palabra de Dios es la base.
La Palabra nos enseña sobre qué base edificar. Esa base sobre la cual edificaremos es la Roca Inamovible: Cristo Jesús. La leer la Palabra de Dios estaremos construyendo nuestras vidas en un fundamento firme, que a pesar de los problemas y dificultades que podamos enfrentar, seguiremos firmes y seguras.
Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Mateo 7:24
IV. La Palabra de Dios nos nutre.
Los árboles que están plantados junto a un río, siempre están verdes y vigorosos, porque sus raíces se encargan de absorber el agua y los minerales necesarios. Estos árboles siempre están bien nutridos, porque absorben del agua del Río, el cual los refresca y les dan vida.
El proceso de alimentación de un creyente, desde el punto de vista espiritual es el mismo que el de las plantas, así como las raíces absorben el agua para mantener vivo a un árbol o planta, el proceso de meditar en la Palabra de Dios, actúa de la misma manera. Cuando leemos la Biblia, nuestro espíritu absorbe la Palabra que es sabiduría de Dios; como lo dice el salmo 1.
Si no estamos en comunión con la Palabra, nuestra vida espiritual se marchita y muere.
REFLEXIÓN
Cuando Jesucristo nos convence de algo por medio de su Palabra, no intentemos evadirlo, sino que meditemos en aquellas cosas que nos hemos reusado a arreglar y corregir en nuestra vida.
Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, este será bienaventurado en lo que hace. Santiago 1:25
ORACIÓN
Padre Celestial, venimos ante tu presencia para pedirte perdón cuando no hemos atendido a tu Palabra, reconocemos que hemos fallado al no hacerlo. Ayúdanos a ser sensibles a lo que Tú nos quieres enseñar en tu Palabra. Que tu Espíritu Santo nos guié, y nos ayude a comprender la Biblia, para poder en ella adquirir sabiduría, y luz que alumbre nuestras tinieblas. Queremos permanecer en tu Palabra como esos árboles que están junto a las corrientes de aguas y poder dar fruto para tu bendita gloria.
Lo pedimos en el nombre de Jesús, Amén.
Citas bíblicas tomadas de la Reina-Valera © 1960 Sociedades Bíblicas en América Latina
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