Betania
Acerca de este mensaje:
  • Iglesia Betania
  • Ciudad Tierra Blanca, Veracruz
  • Fecha Lunes 17 de junio, 2024
  • Temas Perdón, Escrituras
  • Reproducciones 379 reproducciones
Betania

Una mujer que perdona

Ps. Cecy Castillo

Lunes 12 de mayo, 2025

La amargura se define regularmente como aflicción; es producto de un corazón herido, descontento, triste o lastimado. El ser herido o dañado es algo a lo que estamos expuestas todos los días, principalmente de las personas que más queremos; sin embargo, si no reaccionamos correctamente puede convertirse en amargura en nuestro corazón.

La amargura ha sido un arma grandemente usada por el enemigo para la destrucción de la iglesia, debido a que hace olvidar el principio bíblico de amar y perdonar. El corazón de una persona se puede amargar por dos razones:

1. Cuando las cosas no salen como queremos

Cuando no hemos aprendido a descansar en Dios y en su voluntad; queremos que las cosas salgan como queremos y si no es así, comienza a generarse amargura en nosotras.

Los caminos de Dios son perfectos y sus planes mejores que los nuestros, debemos tener una actitud de aceptar que Él tiene lo mejor para nosotras, por lo tanto, ser agradecidas y no enojarnos cuando las cosas son a la manera de Dios.

Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Filipenses 4:6

2. Cuando las personas nos han herido

Hay muchas maneras en que podemos ser heridas, pero no debemos acumular sentimientos de rencor para aquellas personas que pudieran actuar como enemigos.

Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; Mateo 5:43-44

Debemos pedirle a Dios dominio propio para poder dejar pasar por alto la ofensa.

La cordura del hombre detiene su furor, Y su honra es pasar por alto la ofensa. Proverbios 19:11

Nosotras podemos tener dos actitudes ante la amargura, podemos dejar que predomine en nuestro corazón o tener contentamiento en nuestra vida:

UN CORAZÓN AMARGADO

UN CORAZÓN CONTENTO

No confía en Dios

Cuando el corazón está cargado de amargura, no hay confianza en Dios, hay angustia y se tienen días difíciles.

Todos los días del afligido son difíciles; Mas el de corazón contento tiene un banquete continuo.Proverbios 15:15

Confía en el Señor

Un corazón contento tiene plena certeza que en toda circunstancia difícil, Dios le llevará en victoria, dejando todas las cargas en Él no crecerá la amargura.

Asegurado está su corazón; no temerá, Hasta que vea en sus enemigos su deseo. Salmos 112:8

Tiene una mente negativa

Solamente hablará derrota y contaminará a los demás; si dejamos que crezca la amargura en nuestro corazón dejaremos de alcanzar la gracia de Dios.

Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados; Hebreos 12:15

Disfruta cada momento de la vida

Las personas con un corazón contento y agradecido disfrutan de todo lo que Dios les da, pero es un don que Dios nos ha dado, la facultad de disfrutar de ello.

El del hombre a quien Dios da riquezas y bienes y honra, y nada le falta de todo lo que su alma desea; pero Dios no le da facultad de disfrutar de ello, sino que lo disfrutan los extraños. Esto es vanidad, y mal doloroso.Eclesiastés 6:2

Tiene un cuerpo enfermo

Una persona que no está dispuesta a perdonar es alguien que tarde o temprano reflejará enfermedad en su cuerpo físico.

Mi corazón está acongojado, me ha dejado mi vigor, Y aun la luz de mis ojos me falta ya. Salmos 38:10

Físicamente hay sanidad

Un corazón contento tendrá más ánimos para soportar cualquier enfermedad, lo que ayudará a mejorar nuestra salud, vendrá remedio a todo nuestro cuerpo.

El corazón alegre constituye buen remedio; Mas el espíritu triste seca los huesos. Proverbios 17:22

REFLEXIÓN

Dios quiere que participemos en todo tiempo del perdón, Él ha prometido sanar nuestras heridas, pero es nuestra elección, perdonar con la ayuda de Dios o quedarnos con amargura en el corazón.

Cuando nos han lastimado y hemos llegado a ser ofendidas, Dios ha prometido cuidar de nuestro corazón, traer sanidad y restauración a nuestras vidas.

Mas yo haré venir sanidad para ti, y sanaré tus heridas, dice Jehová; porque desechada te llamaron, diciendo: Esta es Sion, de la que nadie se acuerda. Jeremías 30:17

También debemos saber que Dios no puede ser burlado, toda acción tiene una consecuencia, pero no nos corresponde a nosotros vengarnos, las personas tendrán una cosecha de acuerdo a sus actos, debemos orar para que Dios tenga misericordia y siempre nos lleve al arrepentimiento y al perdón.

Que ninguno agravie ni engañe en nada a su hermano; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y testificado. 1 Tesalonicenses 4:6

ORACIÓN

Bendito Padre, te damos gracias por mostrarnos tu perdón en nuestras vidas, así también tu quieres que perdonemos a quienes nos ofenden. Danos la fortaleza para dejar atrás cualquier ofensa, pedimos que nos sanes de cualquier herida que la amargura haya provocado y perdónanos por dejar que se haya guardado en nuestro corazón.

Amén.

Citas bíblicas tomadas de la Reina-Valera © 1960 Sociedades Bíblicas en América Latina

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