Betania
Acerca de este mensaje:
  • Iglesia Betania
  • Ciudad Tierra Blanca, Veracruz
  • Fecha Miércoles 09 de julio, 2025
  • Temas Oración, Escrituras
  • Reproducciones 329 reproducciones
Betania

Necesito ayuda con mi tiempo de oración

Mireya Morales

Lunes 28 de julio, 2025

Los ojos de Jehová están sobre los justos, Y atentos sus oídos al clamor de ellos. La ira de Jehová contra los que hacen mal, Para cortar de la tierra la memoria de ellos. Claman los justos, y Jehová oye, Y los libra de todas sus angustias. Salmos 34:15-17

La oración es una disciplina como cualquier otra en el ámbito espiritual, nuestra naturaleza pecaminosa se opone a cualquier disciplina espiritual, es por eso que la oración requiere un esfuerzo de nuestra parte.

Cómo incrementar el hábito de la oración:

1. Ante todo ora

Aprendemos a orar mediante la práctica, como mujeres a lo largo de nuestra vida estudiamos diferentes actividades para nuestra vida diaria, como son: cocinar, cocer, cuidar a nuestros hijos, escribir, usar una computadora; la práctica continua constituye el mejor maestro.

2. Ora con espontaneidad

Ninguna oración es incorrecta ante los ojos de Dios si nuestro corazón es recto; mientras aprendemos a orar puede ser que nos equivoquemos con algunas palabras e incluso que luchemos con nuestras preocupaciones.

3. Ora con regularidad

Cuando practicamos la oración con regularidad, ella se convierte más natural y habitual, si somos inconstantes nos sentiremos incomodas y no sabremos que decirle a Dios.

Dios quiere escucharnos, Él no espera oraciones perfectas; cultivemos el hábito de orar todos los días como lo hizo el salmista David; cuando leemos los salmos nos damos cuenta cómo era la relación de David con Dios.

Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; De mañana me presentaré delante de ti, y esperaré. Salmos 5:3

El hecho de que no busquemos a Dios en oración revela que pensamos que no le necesitamos, nuestra falta de oración también demuestra que no estamos pensando en Dios, revelamos también orgullo y es como si le dijéramos a Dios: “No necesito tu ayuda en esto, yo puedo con esta situación”.

4. Ora con fidelidad

La fidelidad es una señal de madurez, una persona fiel es alguien confiable en lo que hace y en lo que dice; la fidelidad es uno de los atributos de Dios.

Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación. Santiago 1:17

Para cuidar nuestra relación con Dios es necesario ser fiel en nuestra vida de oración. Oremos con fidelidad y así nos mantendremos fieles en nuestro andar.

5. Ora siempre

Al igual que la respiración es indispensable para vivir, no podemos tomar descansos y decir: “No respiraré por un momento”, de esta manera no podemos dejar de orar. Debemos orar mientras vivamos.

Aprendemos de Jesús, el maestro por excelencia, que enseñó a sus discípulos un modelo para orar en el que llamamos Padre Nuestro.

Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén. Mateo 6:9-13

La oración es personal, pero debemos acercarnos con respeto al igual que lo haríamos con cualquier persona que estimamos.

Como aprendimos el modelo del Padre Nuestro empieza de una manera muy personal pero también muy respetuosa.

La oración exalta la posición de Dios, reconoce la fuente de nuestra confianza, revela nuestra dependencia de Dios e implora su dirección.

Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. Salmos 23: 1-3

En la biblia encontramos muchos ejemplos que nos inspiran a orar:

• Moisés oró y libró a una nación de la esclavitud.

• Josúe oró, el sol se paró y sus enemigos fueron vencidos.

• Ana oró y Dios no le dio un hijo solamente, sino un Profeta.

• Elías oró y fuego cayó del cielo.

• Tres hebreos oraron, y del fuego fueron librados.

• Daniel oró y del león, Dios le libró.

• Pedro oró y Tabita volvió de nuevo a la vida.

Si oramos como los cristianos primitivos, con fuego en nuestros corazones, pecadores volverán y vidas serán transformadas por el Espíritu Santo.

La oración no nos prepara para las obras mayores, la oración es en sí la obra mayor.

REFLEXIÓN

La oración es como la respiración para nuestras vidas, pero como mujeres, olvidamos lo importante y necesario que es para nuestra vida cristiana, ¿ha sentido que quiere orar y no puede?, el día de hoy aprendimos que podemos comenzar hoy mismo, a tener una relación personal con nuestro Padre Celestial.

ORACIÓN

Padre Celestial, gracias porque una vez más nos recuerdas que podemos venir a tu Presencia, nos recuerdas que en tu bendita Palabra nos dejaste el modelo enseñado por el maestro por excelencia, reconocemos nuestro orgullo y nuestra pereza espiritual, te pedimos que nos ayudes a incrementar nuestro deseo de tener una relación contigo mediante la oración.

Amén.

Citas bíblicas tomadas de la Reina-Valera © 1960 Sociedades Bíblicas en América Latina

Acerca de este mensaje:
  • Iglesia Betania
  • Ciudad Tierra Blanca, Veracruz
  • Fecha Miércoles 09 de julio, 2025
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