Betania
Acerca de este mensaje:
  • Iglesia Veracruz
  • Ciudad Veracruz, Veracruz
  • Fecha Lunes 24 de mayo, 2021
  • Temas Promesas, Pruebas, Consuelo
  • Reproducciones 322 reproducciones
Betania

Consolados para consolar

Ps. Elí Cruz

Jueves 18 de septiembre, 2025

En la Biblia encontramos algunas expresiones que se asemejan en cuanto a seguir a Jesús y las dificultades que podríamos tener en el camino:

Y bienaventurado es el que no halle tropiezo en mí. Mateo 11:6
Estas cosas os he hablado, para que no tengáis tropiezo. Juan 16:1

No es nada agradable estar pasando cualquier situación de sufrimiento por causa de nuestra fe, el apóstol Pablo nos pregunta y al mismo tiempo nos responde:

¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, 39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro. Romanos 8:35, 38

Nunca permita que la tribulación ni el afán de este siglo aparten su mirada en Jesús. Puede usted estar pasando angustia en su mente o en su alma, pero nada de esas cosas son mayores ni deben separarnos del amor de Cristo.

Nosotros como cristianos, debemos de pelear cada día la buena batalla, la cual en realidad es espiritual, no es contra lo que vemos.

Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Efesios 6:12

Dios nos ha dotado con el armamento necesario para dar frente a la destrucción de esas fortalezas, recordemos que tenemos a satanás, al mundo y a la carne en contra nuestra.

Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo. 2 Corintios 10:4-5

Debemos ser personas que ofrezcan esperanza, fortaleza, bendición y consuelo en los tiempos difíciles. Dios nos capacita para poder ser instrumentos de bendición, Él está formando su propósito en nosotros y quiere formar en nosotros el carácter de Cristo. Pero también debemos estar conscientes que seremos partícipes de padecimientos por su causa.

A fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte. Filipenses 3:10

Cristo sufrió muchos padecimientos: Tuvo angustia mental y física; fue rechazado y fue objeto de desconfianza; fue insultado, avergonzado y hecho motivo de burlas; estuvo solo, con hambre, pobre y sin recibir el aprecio y el amor de los demás; fue víctima de calumnias; fue llamado mentiroso, impostor y falso profeta; fue rechazado por algunos de su propia familia; fue escupido, escarnecido y muerto en una cruz.

A todos estos padecimientos se refiere el apóstol Pablo y la misma palabra de Dios es quien nos alienta a confiar en Cristo, quien padeció y quien conoce cualquiera de nuestros padecimientos.

Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. 16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. Hebreos 4:15

Siempre existe un buen propósito en el tiempo difícil, y al vivirlo resulta difícil comprenderlo, pero Dios nos dice que confiemos y esperemos en Él.

Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra. Salmos 46:10

El sufrimiento produce consolación, cuanto más difícil la angustia es mayor la consolación para nuestras vidas. No estamos solos en estas luchas; para poder soportar toda prueba y salir victoriosos de ellas, el Espíritu Santo es quien nos ayuda y nos consuela en nuestras aflicciones.

El cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios. Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación. 2 Corintios 1:4-5

Debemos seguir a Cristo, aprender de su vida y su carácter, quien en su angustia y padecimiento encomendaba su alma al Juez justo. Nuestros padecimientos sólo son por un breve tiempo, comparado con la eternidad con Él, si confiamos y permanecemos firmes en Él.

Porque esto merece aprobación, si alguno a causa de la conciencia delante de Dios, sufre molestias padeciendo injustamente. Pues ¿qué gloria es, si pecando sois abofeteados, y lo soportáis? Mas si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios. Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente; quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados. 1 Pedro 2:19-24

REFLEXIÓN

Nosotros hemos sido llamados a la santidad, es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios, y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios? ¿y si el justo con dificultad se salva, en dónde aparecerá el impío y el pecador?

De modo que los que padecemos según la voluntad de Dios, encomendemos nuestras almas al fiel creador y hagamos el bien. Mire más allá de su horizonte y aprenda que Dios es fiel, sea paciente, espere en el Señor y Él cumplirá su propósito en su vida. Tenga presente que las aflicciones de hoy, no son comparadas para nada con la gloria venidera.

Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese, sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría. Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado. Así que, ninguno de vosotros padezca como homicida, o ladrón, o malhechor, o por entremeterse en lo ajeno; pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello. 1 Pedro 4:12-16

ORACIÓN

Bendito Dios, tu amor es tan grande que no lo podemos comprender, Tú permites que enfrentemos momentos difíciles pero confiamos en Ti, en que todo es para nuestro bien. Sigue moldeándonos a tu carácter y cumpliendo tu voluntad en nuestra vida. Haz de nosotros instrumentos de bendición y consuelo para los demás. En el nombre de Jesús. Amén.

Citas bíblicas tomadas de la Reina-Valera © 1960 Sociedades Bíblicas en América Latina

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