Betania
Acerca de este mensaje:
  • Iglesia Betania
  • Ciudad Tierra Blanca, Veracruz
  • Fecha Domingo 12 de enero, 2025
  • Temas Adoración, Obediencia, Servicio
  • Reproducciones 2013 reproducciones
Betania

La adoración que recibe Dios

Raquel Cruz

Jueves 23 de enero, 2025

Fuimos creados para adorar y no podemos hacer nada más noble que llene nuestra vida de una forma tan plena, como adorar a Dios.

La palabra adorar significa dar honra y amar en extremo, es una actitud del corazón, y como discípulos de Cristo, nuestra adoración debe ser únicamente al que es digno de ella, a nuestro Dios.

Para ofrecer la adoración que Dios se agrade en recibir, debemos entregarla como verdaderos adoradores, esto se logra teniendo una relación personal con Dios, pasando tiempo de intimidad en oración, meditación en su Palabra y demostrando que Él es lo más importante para nosotros; entregando todo nuestro ser como una ofrenda de amor.

El salmista David, adora y exalta a Dios en uno de sus salmos, expresándole todo lo que es para él:

Te amo, oh Jehová, fortaleza mía. Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio. Invocaré a Jehová, quien es digno de ser alabado, Y seré salvo de mis enemigos. Salmos 18:1-3

Lamentablemente, en ocasiones sólo buscamos a Dios en tiempos de necesidad y angustia, cuando debiera ser una acción constante, acercarnos y buscarle en todo tiempo por lo que Él es y no sólo por lo que hace por nosotros.

La adoración es una ofrenda en donde el adorador no se queda nada para si mismo, sino que se entrega sin reservas a Dios, consagrándole su vida entera.

Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. Romanos 12:1

Una manera de ser adoradores y ofrecer un sacrificio para Dios, es cuando obedecemos en un área de nuestra vida en donde nos cuesta trabajo, cuando lo hacemos, nosotros nos convertimos en un sacrificio para Dios; adorar implica sumisión y obediencia, no podemos adorar sin haber rendido nuestra voluntad ante Él para servirle en todo lo que nos manda.

Los veinticuatro ancianos se postran delante del que está sentado en el trono, y adoran al que vive por los siglos de los siglos, y echan sus coronas delante del trono, diciendo: Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas. Apocalipsis 4:10

La adoración surge de un corazón que ama y se entrega completamente a la voluntad de Dios, le adoramos cuando nos dirigimos a Él para exaltar su nombre y expresarle la admiración que le tenemos, puede ser por medio de cánticos y alabanzas con nuestros labios.

Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre. Hebreos 13:15

Una buena manera de adorarle, es mediante el servicio en su obra, sin importar el tamaño de la labor, si la realizamos con un corazón sincero y humilde, Dios se agradará en ello y la recibirá como una adoración agradable a Él, sin embargo, es muy importante saber que Dios conoce nuestros corazones y nuestras intenciones, el no hacerlo de una manera real y sincera tendrá consecuencias.

Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, sobre el cual pusieron incienso, y ofrecieron delante de Jehová fuego extraño, que él nunca les mandó. Y salió fuego de delante de Jehová y los quemó, y murieron delante de Jehová. Levítico 10:1-2

Adorar a Dios de manera sincera, siempre traerá consigo bendición, plenitud y propósito para nuestras vidas aquí en la tierra, pero también nos transforma y nos prepara para la vida eterna; esa será nuestra ocupación primordial por la eternidad en el cielo. Es importante saber que el pecado impide una adoración genuina, por tanto, debemos confesar a Dios nuestros pecados, arrepentirnos y apartarnos de ellos, con ello, restaurar nuestra relación con Él y así brotará nuevamente adoración y alabanza de nuestro ser.

Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado. Salmos 32:5

REFLEXIÓN

Debemos adorar a Dios de todas las maneras posibles, cuidando todas las áreas de nuestra vida, actuando confirme a la voluntad de Dios, te compartimos dos maneras en que puedes adorar a Dios en tu vida diaria:

  1. Públicamente: Unidos en la alabanza con la Iglesia en la congregación, exaltando su nombre en un mismo sentir y propósito.
  2. De manera privada: Hacerlo de manera personal, en los tiempos de devoción e intimidad con Dios, orando y buscando de Él, pidiendo perdón por nuestras faltas y poniendo nuestra confianza en Él creyendo que responderá.

NUESTRA ORACIÓN

Bendito Padre Celestial, tú eres el creador del universo, nuestra alma te alaba, tu formaste los cielos y la tierra, ¿cómo no adorarte?. Pedimos hoy que llenes nuestra vida y nuestro corazón más y más de Ti, queremos que nuestra vida entera te adore, ayúdanos a arraigarnos más a tu Palabra porque queremos algún día, degustar de esa experiencia celestial de estar contigo, adorándote por la eternidad.

Amén.

Citas bíblicas tomadas de la Reina-Valera © 1960 Sociedades Bíblicas en América Latina

Acerca de este mensaje:
  • Iglesia Betania
  • Ciudad Tierra Blanca, Veracruz
  • Fecha Domingo 12 de enero, 2025
  • Temas Adoración, Obediencia, Servicio
  • Reproducciones 2013 reproducciones
Compartir este mensaje: